
Traigo a mi memoria esas huecas horas de los hospitales, como el viejo muñón de mi infancia, y está sorda espera, entre visita y dolor, entre el temor blanco y el flúor de la esperanza.
Hispidos minutos y resecos segundos, rítmicos paseos por un pasillo ocluido, envasan al vacio la angustia de mi espera.
Por vía recóndita fluye la esperanza, y los sueros agnósticos gotean suavemente, cómplices del futuro, su rítmico tesón, y con pulcra asepsia previenen la infección, los húmedos apósitos de las horas venideras.
Futuro lavado con dos sondas de doble luz y con toda mi ternura macerada por tus venas.
Crecen mis solitarios dientes de sentir así, y un violín roto en las sienes desafina mi pulso, mi corazón silente suplica por ti.
Traedme una hora para vivir y será ese encuentro decoroso con el tiempo sin sus letras, sin su tiempo alumbrado en la conversación de la página en blanco abierta, humana, desnuda, ligera, en sus propios límites.
Traedme una hora para vivir y volaré en el poema como paloma de alas infinitas ascendiendo al universo en busca de alguna verdad.
Traedme mi cuerpo apasionado, un beso mío que arda en la piel entregada, embriagada en tu boca de fuego.
Traedme una hora para vivir.
La viviré en la palabra acariciada por los labios en todas sus sílabas brotando como el río que nace sin detenerse.
:。✿*゚‘゚・✿.。.:*Sory El-Bascha *.:。✿*゚'゚・✿。:
